Espacios VIOLENTOS ANÓNIMOS2018-08-22T19:02:40+00:00

Espacios de amistad, de ayuda y de intercambio de experiencias.

Interés: superar las adicciones personales a la violencia y encontrar soluciones colectivas
a situaciones particulares de violencia detectadas en el entorno inmediato.

Poner fin a la violencia representa una gran dificultad debido a su profunda sedimentación en el interior del ser humano y en las estructuras sociales que este ha generado.

Cada cual puede encontrarse en una situación de dependencia en relación con uno o varios tipos de violencia. Esta adición se manifiesta por la repetición de ciertas conductas nocivas, incluso aun cuando uno está motivado para cambiarlas e incluso si se hace esfuerzos para no caer en ellas. El alivio o el estado de carencia que puede procurar el acto violento nos hace pensar en lo que sucede con la adicción al alcohol, a la droga, al juego por dinero o a los videojuegos.

La adicción a la violencia está vinculada con las propias frustraciones, fobias, insatisfacciones, necesidades de afirmación, deseos de dominación, hábitos compulsivos, etc. La agresividad y brutalidad hacia el entorno, la imposibilidad de controlar los accesos de ira súbita, la necesidad compulsiva de criticar continuamente al entorno, la tendencia a degradar a otros o a auto degradarse son formas de violencias adictivas.

Las violencias repetidas de manera regular pueden tornarse crónicas. Razón por la cual una práctica sostenida, en un contexto comprensivo, es muy necesaria para romper con los funcionamientos que generan violencia.

Los espacios Violentos anónimos permiten a las personas afectadas por una especie de adición aprender a liberarse de esta gracias a la comunicación con el otro, además de que les ayudaría a darse cuenta de que su violencia no es un caso aislado, sino un fenómeno de la sociedad. Estos espacios también podrían ofrecerles la oportunidad de ayudar a aquellos que sufren de las mismas dificultades.

Estos espacios Violentos anónimos son también espacios de comunicación vecinal donde los habitantes pueden organizarse colectivamente con el objeto de contener las violencias sociales que surgen a nivel local, en especial sobre la violencia de género y la familiar que hoy toman alarmantes proporciones. También sirven para formarse hacia una vida personal y social sin violencia a través de encuentros, debates, seminarios, etc.

Se necesita una orientacion consciente para liberarse de la adicción a la violencia, ya sea individual o social.

Del libro 
Violencia, conciencia, no-violencia

Philippe Moal
Nueva Economía Social editorial, 2018.

Interesado contacto@o-nv.org