Principales conclusiones.
En el último decenio, el IPP mundial se ha caracterizado por dos tendencias distintivas: se han registrado mejoras constantes cada año entre 2013 y 2019 y se han registrado deterioros constantes cada año entre 2019 y 2022.
El mayor deterioro de la Paz Positiva se produjo con el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, cuando la puntuación mundial disminuyó casi un 0,5% con respecto al año anterior. Este cambio de tendencia está asociado a los impactos económicos, sociales y sanitarios de la pandemia y a las medidas de política destinadas a frenar la propagación del virus.
En los años posteriores a la pandemia, los países con niveles más altos de Paz Positiva experimentaron un resurgimiento mundial de la Paz Positiva: cuanto más alto era el nivel de Paz Positiva, más rápida era la recuperación. La nueva tendencia mundial de deterioro se desaceleró en 2021, y el índice se mantuvo prácticamente sin cambios en 2022. Sin embargo, no se ha recuperado a su nivel anterior a la pandemia.
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