La resistencia pasiva de 43–42 a.C. demostró algo que la Roma tardorrepublicana ya sabía desde los plebeyos: que el poder de los gobernantes es siempre condicional, que depende de la cooperación de los gobernados, y que esa cooperación puede ser retirada —de maneras grandes y pequeñas, visibles e invisibles— incluso bajo el terror más sofisticado.
Table of Contents
- El contexto: la tiranía del Segundo Triunvirato
- El silencio como resistencia: la ciudad muda ante el terrorLa resistencia fiscal: el rechazo al impuesto sobre las matronas
- La resistencia noviolenta: ocupación del Foro
- El discurso histórico de Hortensia
- El resultado: victoria parcial y represalia institucional
- Análisis desde la resistencia noviolenta



