El enfoque del IEP para la consolidación de la paz se caracteriza por su proceso positivo y orientado al futuro, respaldado por un marco integral basado en sistemas. El enfoque de Paz Positiva, adaptable tanto a nivel nacional como local, ha demostrado ser eficaz en una amplia gama de comunidades con diversos orígenes étnicos, culturales, religiosos y socioeconómicos, lo que pone de relieve su aplicabilidad en todo el mundo. Esta relevancia y aceptación mundial se ha visto facilitada por la posibilidad de que los usuarios adapten el marco de Paz Positiva a sus contextos y necesidades particulares. El IEP ofrece una amplia gama de programas de capacitación que se han implementado en 150 países. Estos programas abarcan desde capacitaciones integrales presenciales y en línea hasta cursos cortos en línea y materiales educativos, cada uno dirigido a audiencias específicas.