Claudia Korol,
Coordinadora del equipo de educación popular de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo. Secretaria de redacción de la revista América Libre.
Cuando hablamos de emancipaciones, no nos referimos a una utopía de futuro, sino a la realidad que es esperanza de sí misma –pa- rafraseando a Paulo Freire. No se trata, por lo tanto, de una esperanza ingenua, sino de aquella que se moviliza para poder concretarse. Ha- blamos también desde un tiempo y un espacio concretos: la Argentina post-rebelión. Un país que sigue pujando por nacer, y que intenta cuidar y multiplicar lo ganado en las jornadas que imaginaron y propusieron el que se vayan todos, consigna que configura los alcances y límites de nues- tro imaginario rebelde. Hablamos desde una práctica teórico-práctica: la educación popular, concebida como pedagogía de la resistencia y de las emancipaciones, de la rabia y la indignación frente a las injusticias, de la rebelión y de la revelación de los nuevos mundos que pugnan por crecer y por forjar relaciones políticas, culturales, sociales, económicas, de gé- nero, opuestas a las que reproducen y refuerzan la dominación.



