Por Tony Robinson,
¿Puede existir la violencia sin dejar un moretón? Como se exploró en un artículo anterior de Pressenza, la respuesta parece obvia cuando se considera el abuso doméstico, el control coercitivo, la discriminación racial o la explotación económica. La violencia no se limita a alguien que golpea, dispara o lesiona físicamente a otra persona. Sin embargo, reconocer esto crea otro problema. Si la violencia incluye toda forma de injusticia, toda restricción a la libertad y cada experiencia de sufrimiento, la palabra pierde gradualmente su significado.



