ONU
21 de septiembre 2019

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 55/282 de 7 de septiembre de 2001, decidió que el Día Internacional de la Paz se celebrará anualmente el 21 de septiembre. La Asamblea General declaró que el Día Internacional de la Paz sería un día mundial de cesación del fuego y no violencia, durante el cual se pediría a todas las naciones y pueblos que cesaran las hostilidades. Exhortó a los Estados Miembros, los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones regionales y no gubernamentales y los particulares a que observarán el Día Internacional de la Paz de manera apropiada, incluso mediante actividades de educación y concienciación, y a que colaborarán con las Naciones Unidas para establecer una cesación del fuego a nivel mundial. A continuación, el mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, con motivo del Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre de 2004:
Iniciativa de la ONU
El Día Internacional de la Paz se celebra cada año con una ceremonia especial, pero este año es aún más importante porque coincide con el quincuagésimo aniversario de la campana que tocamos cada año en esta ocasión. Fue en 1954 cuando la Asociación Japonesa para las Naciones Unidas donó a la Organización esta campana, fundida en metal fabricado a partir de monedas recogidas por niños de unos 60 países. Durante medio siglo, ha estado enviando un poderoso mensaje al mundo sobre las aspiraciones de paz de la humanidad. Todo este tiempo, desde el apogeo de la Guerra Fría hasta el aumento de los conflictos internos, desde la propagación de la crisis del SIDA hasta la escalada del terrorismo, el mensaje de la campana ha permanecido constante, claro y justo. Hoy, el sonido de esta campana es un consuelo cuando pensamos en los dolorosos acontecimientos del año pasado y nos da fuerzas para enfrentar el futuro. Mientras los países del mundo se reúnen para inaugurar el quincuagésimo noveno período de sesiones de la Asamblea General esta semana, sabemos que enfrentaremos muchos desafíos. Para poder hacerlo con eficacia, creo que hay una serie de prioridades clave que merecen una atención especial.
Reforzar la solidaridad
Debemos seguir fortaleciendo el sistema de seguridad colectiva y asegurarnos de que sea capaz de hacer frente a las amenazas del siglo XXI. El Grupo de Expertos de Alto Nivel que formé el año pasado está trabajando arduamente para proporcionarnos las ideas que nos permitan hacerlo. Debemos fortalecer la solidaridad internacional frente a las graves crisis humanitarias como la de Darfur. Debemos hacer más para forjar una verdadera alianza mundial para el desarrollo, contra el hambre, la ignorancia, la pobreza y la enfermedad, y para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que todos los Estados Miembros han respaldado como proyecto para construir un mundo mejor en el siglo XXI. Y debemos promover una mayor tolerancia y comprensión entre los pueblos del mundo. Nada puede poner en peligro nuestros esfuerzos por consolidar la paz y lograr el desarrollo más que un mundo dividido en bloques religiosos, étnicos o culturales. En cada nación, y entre todas las naciones, debemos trabajar para promover la unidad basada en nuestra humanidad común. Que hoy podamos inspirarnos en el sonido de esta campana mientras nos esforzamos por alcanzar estas metas. Que la campana lleve su mensaje alto, claro y justo por todo el mundo. Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, 21 de septiembre de 2004. Sitio de la ONU para visitar