Par Emilio Arranz, el 19 de agosto de 2026.
No sé por qué. Quizás por los altibajos que nos ofrece la vida. Me viene a la memoria los recorridos del camino hacia la Noviolencia. En la juventud pensé que los IDEALES eran modelos a los que vamos a llegar. Ahora ya sé, que son faros que nos guían y orientan en el camino. Yo nací en una familia y en un ambiente muy conservador en una época en que quien pensaba diferente lo debía hacer de manera oculta y finalmente sufría algún tipo de persecución. Posiblemente por eso aprendí muy temprano a callar más que a hablar. Con dieciséis años encontré un profesor que había viajado al extranjero y nos explicó que existían unos Derechos Universales. Esto me conmovió mucho especialmente los derechos a la libertad de pensamiento, de reunión y de manifestación.
Así que cuando estudiaba MAGISTERIO alguna vez levanté la voz para protestar y eso tuvo como consecuencia que me rebajaron las notas que me daban en varias materias.Pero me fui a la universidad en 1972 y sin estar metido en ningún grupo social me di cuenta que había mucho movimiento contra la guerra de Vietnam. Muchos jóvenes manifestaban su protesta usando una camisa militar de segundo uso. También se escuchaban noticias de ACCIONES noviolentas en el extranjero como protesta contra la guerra de Vietnam. Así fue que me llegó la hora de prestar Servicio Militar Obligatorio. Yo ya tenía conciencia de que eso no era lo que quería. Escuché que algunos jóvenes (Pepe Beúnza) se habían negado y tenían tres años de cárcel. Cuando salían de la cárcel aún estaban en edad militar por lo que repetían el proceso.
Yo no me sentía con fuerza y apoyo para realizar esto. Así que fui al Servicio Miliar Obligatorio intentando pasar desapercibido en todo. Llegué a ser maestro de los soldados analfabetos. En cualquier casa hubo un momento demasiado arriesgado en cuanto a la seguridad de la vida que afortunadamente se resolvió de manera positiva. Estando yo de responsable de un grupo de soldados, uno de ellos se enfado con otro y estuvo a punto de matarle. Afortunadamente lo resolvimos con el diálogo pero la situación estuvo a un pelo de fracasar. Ya en mi vida civil seguí mi camino profesional hacia la educación. Escuché que había grupos que hacían campañas contra los juguetes bélicos en navidad. Llegando al RASTRO ponían un puesto con hojas informativas sobre NOVIOLENCIA.
Eran momentos con muchas iniciativas novedosas. Las maestras y maestros se afanaban por renovar la educación. En las diferentes ESCUELAS DE VERANO que se organizaban autogestionadamente en muchas de las ciudades se encontraban cursillos de Educar para la paz junto con otros muy variados (Ovidio Bustillo, Miguel C Martínez, Rafael Grasa, . . .). Participé como aprendiz en algunos de ellos. Ponto pasé a ser profesor de estos cursos en varias Escuelas de Verano: Madrid, Getafe, Valencia, Oliva, . . .Este ambiente pacifista se vió potenciado por la campaña política contra la pertenencia de España a la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y las movilizaciones del Movimiento de Objeción de Conciencia contra el servicio Militar Obligatorio. Miles de jóvenes llegaron a estar en la cárcel reivindicando el derecho a objetar al servicio militar por motivo de conciencia.
En estos ambientes (entre 1980 y 1990) fue creciendo la difusión y sistematización de los conceptos y las prácticas de la NOVIOLENCIA. Los grupos de Educar para la Paz crecieron por muchos puntos de la geografía española. Se hicieron en estos años numerosos campamentos autogestionados en verano sobre Noviolencia (Paco Cascón). Algunas amigas y amigos de Madrid nos reunimos en un colectivo que llegamos hacer seminarios de fin de semana tres veces al año con abundante participación. Incluso fuimos capaces de organizar una Escuela de Verano de Noviolencia en Madrid durante seis o siete años con una asistencia media de 200 participantes. En 1986 promovimos el primer Congreso autogestionado de Educar para la Paz. Y se hizo de nuevo en 1988. También hubo algunos congresos de Educar para la Paz en Galicia (Xuso Jarés), Valladolid, Zaragoza.
Además había otras iniciativas como la Objeción Fiscal a los Gastos Militares, las Brigadas Internacionales de Paz PBI, . . . . la Universitat International de la Pau (Arcadi Oliveres) en San Cugat del Vallés, Mujeres de Negro (Concha Martín), el Centre Delàs (Pere Ortega)……………………. entre otros. Los campamentos veraniegos de las Amigas del Arca fueron sin duda un ejemplo ideal de la sociedad que queremos tener. A nivel personal todo este ambiente me hizo cambiar el rumbo de mi vida. Decidí dejar mi puesto de funcionario del estado. Por un lado no quería ser ejecutor de un tipo de educación con el que no estaba ni estoy de acuerdo. Por otro lado no quería tener un salario para colaborar algo menos en los impuestos estatales que se dedican a ejercer la violencia especialmente con el ejército. Estuve tres años cuidando mi economía y en 1993 pedí EXCEDENCIA. Yo pensaba que con mis habilidades iba a tener algunos ingresos haciendo talleres de noviolencia. A las pocas semanas me di cuenta de que eso no era posible. Nadie paga por ese trabajo. Tuve que sobrevivir con mis rentas y con algo de cuidado me di cuenta que eso era suficiente viviendo de manera sencilla.
Pero a partir de ese momento empecé a realizar talleres gratuitos en muchos colegios y centros de formación del profesorado. Realmente no me sobraba tiempo. Tenía talleres cinco horas al día. Y cuando no tenía, me dedicaba a preparar y organizar los siguientes. Más adelante tuve contacto con el movimiento de Objeción de Conciencia en Colombia (Martín E. Rodríguez). Así que en 1999 fui por primera vez a Colombia (Medellín y Bogotá) para hacer talleres. Y hasta el día de hoy ningún año he dejado de ir a Colombia hasta el punto de que en este momento escribo desde Colombia, ya con cédula de ciudadanía colombiana.
Venía a Colombia a mitad de año, cuando eran las vacaciones escolares en España y prácticamente no tenía talleres comprometidos en España. A raíz de esta novedad me salieron también talleres en Ecuador y en Venezuela. Aquí los talleres han sido siempre muy numerosos. Y la siguiente etapa transcendental fue cuando decidimos iniciar un proyecto y un proceso propio en Colombia. En 2010 comenzamos a trabajar en grupo en la ciudad de Cúcuta. Pronto fue muy atractivo para muchas personas relacionadas con la educación. Se comenzaron a realizar muchos talleres en muchos colegios de la ciudad. La Universidad de Pamplona (nada que ver con Pamplona de España) fue un buen apoyo. Uf. ¡Qué difícil escribir esto! Parece que he escrito mucho. En realidad se han quedado muchas cosas sin escribir. Siento que no queda reflejado lo que yo quería decir. Me inquieta la relación entre los procesos sociales y el avance hacia la noviolencia. Siento que en un inicio yo iba avanzando. Había un proceso en progreso. Había muchos liderazgos hacia la noviolencia. Yo los seguía. Mucha gente los seguía. En algún momento me di cuenta de que habían disminuido los liderazgos en la sociedad que me rodeaba y en el momento presente. Así que yo no tenía a quién seguir. Me tocaba ser líder. No porque yo quisiera sino porque si no era líder, yo no tenía forma de progresar hacia la noviolencia. Me tocó empezar algunas iniciativas. Unas recibían acogida. Otras no. Yo siempre me pregunta interiormente: Si no sale adelante esta propuesta ¿a qué otra iniciativa me puedo enganchar?
En los colegios de España hemos hecho talleres con miles de niñas y adolescentes. Hoy día es difícil encontrar las puertas abiertas de los colegios para esto. Hace 25 años en España se llenaba la convocatoria de un cursillo sobre regulación de conflictos. En estos momentos hay bastantes personas que saben mucho de noviolencia tanto en España (Juan Carlos R, Pepe A., . . . . ) como en Colombia. Incluso hay muchas personas que hacen ACCIONES sin violencia pero frecuentemente de manera selectiva. Dicen no a la violencia de los unos pero quizás la de los otros está bien. ¿Eso es noviolencia? Queremos salir a la calle y decir: Nosotras no queremos ningún tipo de violencia. ¿Cuántas personas estaremos en ese grupo? Quince Mujeres de Negro lo hace una vez al mes en Madrid. ¿Será suficiente? Algunas Mujeres de Negro lo hacían en Medellín. ¿Ya no es necesario?
Nuestro programa Practicar Noviolencia tuvo un repunte en 2020 junto con el COVID y la multiplicación de las nuevas tecnologías. Comenzamos a hacer talleres virtuales que se llenaron y al poco tiempo los dejamos para convertirlos en sesiones presenciales en lugares privados y en grupos reducidos. Pasamos de hacer talleres en Cúcuta a hacer talleres en varios lugares de Colombia. Comenzamos a realizar procesos de larga duración. Hasta este momento hacíamos talleres de una hora, de dos horas, . . . . e íbamos a otro grupo. Con algunos grupos teníamos cinco sesiones de una hora a lo largo del año. A partir de este momento estamos haciendo con cada grupo una sesión semanal de dos horas a lo largo del año siguiendo el calendario escolar que son 38 semanas. Y pasamos de tener 14 Casas de Noviolencia en 2020 a 66 en 2025.
Paralelamente se nos abrió la puerta en diferentes lugares de Venezuela. Tuvimos 6 Casas de Noviolencia por primera vez en el año 2022 y 40 en 2025. Seis meses después en 2026, las cifras se han reducido en un 14% por diferentes variables. Muchas de nuestras compañeras votaron a favor de un nuevo presidente del gobierno que piensa conseguir la paz matando a los delincuentes. Día a día nos vamos planteando detalladamente los objetivos, los contenidos, la metodología y las acciones a realizar en cada una de nuestras actividades. Ante la cantidad de violencia familiar y social que conocemos de primera mano nos preguntamos si esto lo hacemos adecuadamente. Nos gustaría cambiar la realidad más y mejor pero es muy difícil hoy día encontrar personas hablando de noviolencia o practicándola. En muchos momentos hablar de noviolencia significa que te hagan gestos raros con la cara. Sabemos que ningún IDEAL se consigue de acuerdo al modelo pero cuando no avanzamos hacia el modelo nos preguntamos.
¿Qué estamos haciendo mal?
¿Cómo lo podemos hacer mejor?
¿Qué pasó con todas esas semillas positivas que se sembraron?
¿Qué imperfecciones tenían?



