Sarah BABIKER
22/01/2019

Es 18 de diciembre, en las redes sociales circula uno de esos titulares que provocan indignadas reacciones. El Congreso ha aprobado destinar 88.000 euros para pagar un retrato de Felipe VI. “¿Para esto sí hay dinero?”, se preguntan los internautas. Leen que no tiene nada de extraordinario. Es habitual hacer retratos de miembros de la familia real, así como de expresidentes o exministros. Hasta hace poco a nadie le escandalizaban estos gastos. Un día después, otra noticia centra el debate. Un hombre se ha suicidado antes de ser desahuciado en Terrassa. Se alarga la lista de víctimas mortales de la pobreza en el Estado. Leer el articulo publicado en el Sitio El Salto